Ansiedad

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10/07/2012

El estrés y la ansiedad

pueden causar estreñimiento

Las situaciones agobiantes y estresantes que se viven en el siglo XXI pueden causar estreñimiento, según diversos estudios realizados en todo el mundo acerca del origen de esta patología. Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo provocan también problemas de defecación en las personas.

 

El estreñimiento es un trastorno gastrointestinal cada vez más común en la población que se ve afectado por el estrés de dos maneras. La respuesta del organismo a situaciones agobiantes es una alteración de los movimientos peristálticos del intestino producido por una reducción del aporte sanguíneo al tracto intestinal. Cuando los movimientos del intestino grueso se ralentizan acusadamente, se produce estreñimiento.

 

Además el estrés conlleva una serie de malos hábitos que pueden conducir también al estreñimiento y otros desajustes digestivos como el sedentarismo, se reduce la ingesta de agua, las comidas se hacen a deshoras, de una forma poco equilibrada y rápida. Con todo esto se reduce la ingesta de verduras y frutas, potenciando la comida rápida rica en grasas saturadas. Al final acaba por producirse un desajuste de la funcionalidad intestinal al retrasarse las defecaciones.

 

Pero también, a su vez, el estreñimiento puede causar estrés. En una encuesta, publicada en la revista Alimentary Pharmacology & Therapeutics, realizada a nivel internacional y en la que participó la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin en EEUU, quedó comprobado que este trastorno intestinal provoca nerviosismo, cansancio e incomodidad a causa de la distención abdominal.

 

Esta afección puede influir en las actitudes de las personas y en su capacidad para enfrentarse a situaciones sociales. Los pacientes que padecen este trastorno, suelen sentirse menos satisfechos con su vida personal, laboral y social. Son las conclusiones de esta encuesta que pretendía analizar el impacto del estreñimiento en la calidad de vida.

Además, muchas veces los que sufren por no poder “ir al baño” se sumergen en un estado de preocupación y desconcierto debido a que no saben cómo afrontar el problema.

Es por eso que muchos pacientes necesitan ser tratados de este trastorno desde el punto de vista fisiológico pero también psíquico.

El estreñimiento del viajero

Más de una persona ha sufrido problemas para evacuar cuando está de viaje, bien por ocio o bien por trabajo. El hecho de tener que evacuar en un lugar diferente al habitual, el estrés que puede producir la aparición de determinados problemas durante nuestro viaje (retrasos, horarios, malas condiciones de hotel, etc; ), cambios en la alimentación o exceso de sedentarismo, pueden provocar alteraciones en nuestro tránsito intestinal y conducir al estreñimiento.

Cuando estamos de viaje resulta difícil mantener el horario en el que el cuerpo está acostumbrado a evacuar. También se hace complicado el hecho de ir al cuarto de baño cuando “tenemos ganas”, puesto que puede no ser el momento más oportuno. Aún así es muy importante no dejar pasar la ocasión.

Una de las soluciones más importantes para evitar problemas de evacuación es la alimentación. Cuando estamos de viaje debemos mantener el hábito de comer fruta y verdura todos los días, así como cereales integrales, algo que no resulta muy difícil de encontrar en hoteles o restaurantes. Los kiwis y las ciruelas pasas resultan también muy eficaces para conseguir evacuar. Además deberá beber gran cantidad de líquidos, sobre todo agua, para conseguir ablandar las heces.

Es también importante realizar algo de ejercicio físico, aunque sea solo caminar todos los días y subir escaleras. Para los que realizan viajes de trabajo, seguro que pueden sacar tiempo para dedicar media hora a hacer deporte en el gimnasio del hotel.